El criterio fundamental para un acabado espejo perfecto es una rugosidad superficial Ra≤0,002μm, y la ausencia de arañazos, vetas u otros defectos. Su realización requiere un plan sistemático que integre la adecuación del material, el control del proceso y la coordinación del equipo.
Una
Máquina de Pulido Espejo (Mirror Polishing Machine) elimina las protuberancias microscópicas a través del corte físico, la disolución química o la acción electroquímica. La ejecución concreta debe seguir esta vía científica:
1. Condiciones previas
Antes de pulir con una
Máquina de Pulido Espejo, se debe garantizar que la planitud y rugosidad del propio material ya hayan alcanzado el nivel micrométrico. Por ejemplo, si la rugosidad ya está dentro de los 0,05um, el pulido podrá mantener una excelente planitud y convertirla en espejo en el menor tiempo posible.
La compatibilidad entre el equipo y los consumibles es crucial. Los consumibles deben disminuir de forma escalonada: para el pulido grueso se usan almohadillas de poliuretano con diamante de 2-5μm, y para el pulido fino se cambia a paños de terciopelo de fibra ultrafina con nanogrado de óxido de aluminio o sílice. La contaminación cruzada está estrictamente prohibida.
2. Proceso central: Control del pulido por etapas
-
Pulido Grueso: El objetivo es eliminar huellas de forma eficiente. La velocidad del pulido mecánico se controla entre 30-50r/min, con una presión de 0,2-0,3MPa, utilizando el corte microscópico para reducir rápidamente la rugosidad.
-
Pulido Medio: El objetivo es eliminar los arañazos del pulido grueso. La velocidad desciende a 30-40r/min, se utilizan ruedas de terciopelo con abrasivo de óxido de cerio W10-W5, y se añade líquido pulidor de forma intermitente (0,5-1mL/min) para asegurar una base mate uniforme.
-
Pulido Fino: Este es el paso clave para formar el espejo. Se adopta baja presión y baja velocidad (≤20r/min, presión ≤0,2MPa), junto con agentes pulidores de menos de 0,5μm, rellenando valles a través de la deformación microplástica.
3. Control de calidad: Prevención y detección de defectos
Se debe controlar la limpieza del entorno en todo momento para prevenir la contaminación por polvo. Durante el pulido se requiere un control estricto de temperatura para evitar la deformación por sobrecalentamiento. Frente a defectos comunes: se debe reforzar la limpieza y cambiar el abrasivo si aparecen arañazos; si aparece textura de "piel de naranja", se debe reducir la presión por debajo de 0,2MPa.
La detección utiliza un doble estándar de "Instrumento + Visual": se mide el valor Ra con un medidor de rugosidad y se observa la microtopografía con un interferómetro de luz blanca; la inspección visual bajo fuentes de luz estándar requiere una reflectividad ≥85% y sin trazas brumosas.
El núcleo para lograr un espejo perfecto reside en la "refinación escalonada y control preciso". A través del diseño científico del proceso y la ejecución estricta de parámetros, se pueden producir estables productos espejo que cumplan con los estándares de fabricación de alta gama en una
Máquina de Pulido Espejo.